lunes, 23 de febrero de 2015

23 de febrero de 2015. Agradécete.


La vida te pone continuamente pequeñas señales. Te topas con quien hacía años que no veías, escuchas palabras que podrían ser tus pensamientos, ves historias que te recuerdan al guión de tu película…A veces no somos conscientes de ello, pero si abres los ojos, son enormes oportunidades para crecer. 

Hace poco, en el momento justo, cayó en mis ojos y en mis oídos Donde viven los monstruos, más dentro de lo que aparenta. Cayeron situaciones, amigos desintegrados emocionalmente por la calle, recuerdos. 
Y cayó también esta maravillosa reflexión de  Cristina directa a un run run que llevaba tiempo sonando en mi cabeza.  La hartura plena por estar cabreada a veces con la vida y de ver a gente lastimosas cabreada con la vida.  Llegó cuando horas antes había firmado un contrato verbal para salir de mi ombligo y asumir responsabilidades,  para ser plenamente consciente de mis pequeñas miserias como algo que me pertenece y de las que yo soy guionista y directora, y coger apretadas las riendas de mi ruta vital. 

"Recuerdo haber estado enfadada con la vida durante muchos años. Demasiados. Prácticamente todos, hasta hace poco…
La vida es injusta, para la mayoría de la gente, y todos nos enganchamos a nuestros pequeños y enormes enfados, y con razón. Muchos los arrastramos media vida, soportando así no solo las catástrofes que nos pasan sino también el lastre que dejan...
Decidir dejar de estar enfadado con la vida no es fácil, es un proceso larguísimo, a mí me ha costado siglos…"
"...Lo que pasó el día que dejé de estar enfadada con la vida fue que me topé de frente con la gratitud...es un superpoder, le da la vuelta a la historia que te cuentas...
..La gratitud es la gasolina para el entusiasmo, para la generosidad, te recuerda lo que tienes, y lo que vale la pena. Y te ayuda a vivirlo plenamente... 
...Cuando dejas de estar enfadado por no tener la vida que mereces, empiezas a vivir la vida que tienes.
Y ahora sigo enfadándome, pero ya soy consciente."
(Estos son párrafos sueltos, merece la pena leerlo completo enKireei)
*****

Si algo no te gusta cámbialo. La vida no tiene la culpa. Los demás no tienen la culpa. Solo Tú tienes la responsabilidad. Nada, nada de lo que tienes es regalado. Nada de lo que no tienes  te lo han robado. 
Si las cosas vienen mal dadas, sal de ahí, renuévate.  
Y si no puedes salir, no te lastimes. Asúmete. Y agradécete. 

mart a.


5 comentarios:

eSteR dijo...

Ay mi neurona, si yo te contara... seguramente te contaría lo mismo que tú acabas de escribir y que yo acabo de leer!
... Y si, el agradecimiento es un gran don y el gran antídoto para sobreponerse a los efectos crónicos del mal humor y del enfado vitales y "REFLEXIVOS", que lo son no porque sean el fruto de una profunda reflexión, del pensamiento racional y crítico; son REFLEXIVOS porque, básicamente, su efecto recae sobre nosotros mismos y entramos dentro de una peligrosa espiral de quejas y enfados que nos producen más frustración que, a su vez, nos produce más y más enfado.
Como dice Cristina, todo cambia "el día en el que decidimos dejar de estar enfadados con la vida".
En mi vida, como en la de todo hijo de vecino, ha habido (y hay) de todo. Grandes momentos, momentos nefastos, grandes alegrías y grandes tristezas, tropezones estrepitosos y algún que otro pequeño logro. A pesar de todas esas luces y todas esas sombras, nunca quiero dejar de mostrarle gratitud a la vida, por tres motivos: primero por la propia vida en sí misma; en segundo lugar por el mágico regalo que supone mi hija en mi vida y, en tercer lugar, por todas las personas que el destino ha tenido a bien cruzar en mi camino (o a mí en el suyo): en este aspecto (y seguramente en otros muchos..) la vida ha sido y es absolutamente generosa conmigo. Han sido muuuchas personas, muy diferentes entre sí, pero con el valor intrínseco que todos llevamos aparejado. A todas ellas mil gracias, siempre, porque de todas he aprendido.
... Y cada día, como si de una plegaria se tratara, doy gracias a la vida por todo ello.
Así que ya ves, Mart a: la gratitud me acerca a la felicidad. Casi nada!
Un beso bonita!... Gracias por este post

LiLa AnD cLoE dijo...

Si tu supieras en que buen momento llegó a mi este post... aquí estoy, intentándolo. Pero no es fácil, nada fácil. Asumirme. Agradecerme. En esas andamos... Me lo llevo al blog. Muac y remuac. Ara

Irene Efimerata dijo...

Si.... yo también soy de las que acaba de salir de la cueva. Arriba las valientes!

Anónimo dijo...

Tengo la misma sensación... también a mi, últimamente se cruzan en mi vida, estas pequeñas señales.
Y aquí estoy, intentando avanzar. Con pequeños pasos, pero con el objetivo claro de avanzar.
Tras haber leído cada uno de tus post de los últimos años y no habiéndote nunca agradecido esos momentos que nos dedicas en tu blog, decido dar otro pequeño paso y ser más agradecida. Muchas gracias Marta.

Ana de la Serna dijo...

Bonita reflexión y bonitos consejos.

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