martes, 21 de mayo de 2013

21 de mayo de 2013.CON EL AGUA DE PRIMAVERA CRECE EL PELO...




Ese era un dicho que se decía cuando era pequeña...
Y a ritmo proporcional de lluvia y crecimiento, va siendo hora de hacerse un repaso.
mart a.

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Hace unos meses Fran de Etxecodecó, el creador de Quedamos en... nos escribió a todos los participantes para comentarnos que debido al volumen de trabajo que se trae, sería una buena idea ir apoyándole en la causa y echándole una manita...
Se seguiría por orden alfabético proponiendo el organizador de ese mes el lugar donde quedar.
 A ver si adivináis que va detrás de Etxeco por orden alfabético.
Ea...
Justo por entonces recibí un mensaje de Marta, una peluquera a la que ayudamos hace tres años a distribuir y decorar su nueva peluquería y que quería enseñarme sus nuevos carros para los rulos y todas esas cositas que usan para ponernos la mar de monos...
Claro!...¿cómo no se me había ocurrido antes?
Hace ya casi tres años de aquello y todavía no lo había enseñado por aquí...
Así que, a sabiendas de que iba a ser sorprendente, mi propuesta para este mes estaba clara: 
Quedamos en...la peluquería!
 (precisamente uno de los espacios que más difícil me parece decorar sin caer en la exageración y además que es raro encontrar una que me guste)

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Marta quería una nueva peluquería que tenía que cumplir ciertos requisitos y tener todos estos espacios:
Mostrador de entrada
Ropero, paragüero y perchero
Sala de espera
Zona de  lavado con dos lavacabezas y de preparación de tintes
2 secadores de pared
4 butacas para peinar
Carros de material
Baño
 Espacio para moverse las dos personas que trabajan allí.
Y sobre todo tenía que cumplir EL requisito básico:  tenía que caber en 28 metros cuadrados.
Pues nada...faltaría más!
Y nada faltaría de menos.
 El color lo vi desde el primer momento: gris, plata y verde expiación.
(ese nombre me lo inventé desde aquel vestido maravilloso de la pelicula del mismo nombre)
El verde de la aceituna del olivo que preside la zona de lavado y que contemplan los clientes cuando les están masajeando las sienes a ritmo de champú.
Eso es la definición de la felicidad.
Todas las telas en gris plata viejo, las maderas en grises, las paredes también, el recibidor de planchas  gigantes de gres óxido y un papel en plata espectacular que es como el pelo de las cebras incluso en el tacto...
Para rematar el asunto, el logo que le diseñaron a Marta y que no me pudo gustar más.
Ayer, por fin después de tres años, salí a hacerle fotos muy grises (al natural es mucho más bonita!) a la peluquería Marta, .Está en pleno centro al lado de la Plaza Mayor, a los pies de las escalera de San Juan...
Tomas generales no pude hacer muy bien porque ya tenía público, pero haceros una idea: el mostrador a la derecha con el ropero, el baño a la izquierda y también ahí el lavacabezas y dos armarios de almacenaje y para la preparación de tintes, al fondo a la derecha la zona de espera y al fondo la zona de peinado y de secadores.
Todo estudiado al milímetro para aprovechar hasta el último suspiro.
Marta desde entonces está feliz...


 


 Yo al final, conociendo la ecuación del agua de abril y que en estos próximos días debería crecerme un par de metros la melena, aproveché y le pedí cita para la semana que viene...
Y por mí parte, ya no voy a necesitar que me crezca más...

mart a.

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Si queréis ver las propuestas del resto de los compañeros


Y damos la bienvenida este mes a Arantxa del blog 
que nos propone una peluquería de Vigo muy especial
(no dejéis de visitarla!)

Para ver mis anteriores propuestas


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lunes, 20 de mayo de 2013

20 de mayo de 2013. I WANT TO BREAK FREE


El fin de semana ha sido de los buenos...
Es verdad que el tiempo soleado no ha acompañado, pero ni falta que ha hecho...
Cuando uno va a Asturias sabe, espera y se prepara para que la lluvia le acompañe, porque de otro modo el círculo no se completaría.
Uno va a Asturias a empaparse de paisaje, cultura, sidra, amigos y música.
Y uno vuelve de Asturias empapado además de la sensación de que el tiempo no pasa, que cantar a grito en el coche a lo Freddie mientras el paisaje pasa veloz a tu lado no tiene precio, y de que sentirse libre de todo y para todo por unos días te devuelve a la maravillosa cotideanidad con una juventud interior mucho más madura, con una posición vital mucho más tolerante... 
Y con el convencimiento absoluto de que, cuando en tu camino se cruzan los amigos que se cruzan, no queda otra que dar las gracias bien alto  por ello.





mart a.